El rápido crecimiento del número de restaurantes que admiten el pago de sus servicios en moneda nacional y en pesos convertibles indistintamente, ha coronado el éxito del accionar de los activistas que sorpresivamente, cuando al intentar pagar en moneda nacional, esperan la llegada de la policía; hoy camareros sonrientes aceptan el dinero y dan las gracias.
Por ello ahora los activistas se plantan frente a estos establecimientos gastronómicos he informan a los comensales sobre la campaña gracias a la cual están siendo considerados sus derechos ciudadanos.
"Cuando no hay perro se montea con gato", dice el refrán. Y según los activistas que impulsaron la campaña Con la misma moneda, “si nadie nos lo reconoce, nosotros lo pregonamos”.